Como los barcos rompen el ligero cabrillear del mar al pasar,
como un susurro se vuelve mudo al no haber nadie para escucharlo,
como en un segundo tus ojos verdes
me miraron sin llamear...
Así,así de rápido pasé a ver el mundo un lugar mas fiero,
cual alambre rudo de espinas que se engancha y encoge al cuello.
Porque sin ti,
sin tu sonrisa radiante,
tus ojos vivos,verdes cual náyade
y sin tu tacto cálido y tus palabras endulzadas con sonrisas
no hay mundo que merezca la condena de existir.
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