domingo, 21 de diciembre de 2014

Desde mi torre

Las horas han pasado con distracciones leves,
y aunque suene complicado fue bueno
y no tan bueno,
y como todo en este mundo,
fue breve.
Siento ahora que no me puedo concentrar,
que siempre que esta cerca mía
me cuesta mucho respirar.
Temblores,terribles y escalofriantes temblores.
Que de tal miedo mi propia alma rehuye
dejando atrás mi cuerpo adolorido y temeroso,
vacío,
en la oscuridad mas adormecedora y muda.
Pero entonces despierto en mi alcoba,
tumbada boca arriba mirando las estrellas
pintadas en mi techo.
Son bellas.
Que pena que no pueda verlas nunca,
aquí encerrada entre murallas de miedo y neblina
y custodiada por un dragón malévolo
cuya mirada afilada
me hace encontrarme en el fondo del mas hondo abismo.
Aunque a veces despierto de la pesadilla
ahíta de ella,
y acercándome al ventanal

miro hacia abajo y veo las flores,
de lejos,
sin acercarme mucho por miedo a caerme.
Y entonces pienso: ¿Soy yo su prisionera?
y entonces el viento helado entra por el ventanal
chocando contra las paredes de mi prisión
y susurra¡Tu prisionera eres tú!

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